Doble dentición. La higiene debe ser la misma
El ser humano tiene dos tipos de dentición: la primaria o de leche, y los dientes permanentes. Los primeros dientes, además de ejercer la función masticatoria sirven de guía para la erupción de las permanentes.
El recambio dental de los dientes de leche se inicia alrededor de los seis años de edad, por medio del proceso conocido como rizólisis, que no es más que la reabsorción de las raíces de los dientes temporarios debido a la fuerza eruptiva que ejercen los permanentes con la intención de exponerse en la cavidad oral.
Los primeros dientes en mudarse son los incisivos, junto a este proceso aparecen en la cavidad oral los primeros molares permanentes ya que están detrás de los segundos molares de leche. Estas piezas son de suma importancia en el desarrollo de la oclusión del paciente, lamentablemente muchas veces la erupción de éstas pasa de manera desapercibida por los padres llegando incluso a pensar que son piezas temporarias.
La exfoliación dentaria es un proceso fisiológico que debe darse sin mayores complicaciones, de manera tal que la extracción del diente de leche es más una caída o pérdida gracias a la rizólisis. El diente de leche pierde su raíz y no tiene soporte para mantenerse en la cavidad oral. Sin embargo, en múltiples ocasiones este proceso no se da de forma satisfactoria. Las causas varían de un paciente a otro, la más común es la reabsorción incompleta de la raíz, en estos casos el odontopediatra procede a extraer la pieza dentaria.
La higiene y cuidado oral deben ser las mismas en ambas denticiones, ya que deben ser protegidos mediante la aplicación de sellantes de fosas y fisuras, así como la aplicación tópica de flúor. Estos procedimientos evitan que la caries pueda desarrollarse en los surcos de los dientes. Constituye uno de los servicios odontológicos preventivos más rápidos, indoloros, económicos y con excelentes beneficios para el paciente. De esta manera se contribuye a la meta de mantener las piezas dentales sanas durante toda la vida.
Los últimos dientes de leche suelen caer alrededor de los 12 o 13 años de edad, dependiendo del tipo de erupción dental del niño, siendo los caninos los últimos en mudarse.
Es importante explicarle al niño el proceso de mudar la dentición, que es natural e indoloro. Así mismo, se le debe inculcar el compromiso que asume con la higiene de sus dientes, ya que la misma compromete su salud oral y general, además los dientes son para toda la vida. Psicológicamente muchos niños sienten vergüenza y son motivo de burla entre compañeros por la ausencia a destiempo de piezas dentarias, generalmente debido a traumas, o procesos cariosos grandes, por lo que el apoyo familiar y el ambiente que le rodea es vital.
Todo este proceso debe ser observado y vigilado por el odontopediatra, el cual es su mayor aliado. Para sus preguntas puede escribir a odontodom.i fo@gmail.com.
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