La historia de la ESCLAVITUD
se pasea en barco por el Caribe
El barco “Amistad”. Es una réplica de un navío español que en 1839 registró una rebelión de 53 esclavos africanos en las costas cubanas
La historia de un famoso episodio del siglo XIX ocurrido en costas cubanas y protagonizado por un grupo de esclavos africanos ha sido el tema elegido por una fundación dominicano-estadounidense para promover la unidad entre las razas, conocer de sus culturas y fomentar el turismo educativo.
Para llevar a buen puerto sus propósitos, la fundación Amistad América emplea un instrumento idóneo con el que recrear aquellos tiempos de la esclavitud y su abolición.
El barco “Amistad”, una réplica de aquel navío español que en 1839 registró una rebelión de 53 esclavos africanos en las costas cubanas, se pasea por aguas caribeñas con un mensaje de hermandad dirigido principalmente a jóvenes universitarios de origen afroamericano.
“Amistad”, una aventura única. “Amistad” atracó en el puerto de Santo Domingo con sus 18 tripulantes sonrientes, quienes parecen disfrutar de una aventura única en sus vidas.
“Somos como una gran familia que espera conocer muchas otras familias en varias partes del mundo con el propósito de intercambiar con todas las razas y tratar de que el mundo sea un poquito mejor”, cuenta a Efe Isaac Henry, un ingeniero de 24 años.
Revela que hace seis años estuvo por primera vez en el barco, antes de ingresar a la universidad y viajar a Honduras.
“Ahora tengo casi un año abordo (...) creo en este proyecto porque me da la oportunidad de conocer cómo piensa la gente en muchas partes del mundo, de cómo entiende que deben ser las cosas, eso es muy importante”, agrega este joven de Ohio, (Estados Unidos).
El barco original era una goleta española que compró un grupo de 53 africanos, entre ellos cuatro niños, que debía completar una corta travesía entre La Habana y Puerto Príncipe.
La larga y penosa travesía de los esclavos. Durante el viaje los esclavos lograron liberarse e intentaron su regreso a África.
Al principio lograron su propósito, pero su inexperiencia como navegantes fue aprovechada por sus captores españoles para variar el curso de la nave que fue a parar a las costas de Nueva York.
A la cabeza del grupo de africanos estaba José Cinque, quien dos años después regresó libre a Sierra Leona junto a otros 34 de sus compañeros que sobrevivieron al histórico trance.
La réplica estadounidense del “Amistad” fue botada en 2000 bajo el mando del capitán William Pinkney, un simpático hombre que a sus 65 años gusta bailar ritmos caribeños como el merengue, la salsa, la plena o la guaracha.
“El tema de la esclavitud es apasionante, creo que aún se desconocen muchas de sus implicaciones”, exclama el barbudo capitán que ya hoy está fuera del timón con un título de Capitán Emérito.
“Los seres humanos tienen el mismo deseo de ser libres siempre, desde antes, ahora y después (...) lo fundamental en este barco es que su gente viene a conversar, a conocer, a hablar con otras gentes, a compartir sus conocimientos y experiencias”, afirma.
Las claves
1. Tema elegido
La historia de un famoso episodio del siglo XIX ocurrido en costas cubanas y protagonizado por un grupo de esclavos africanos ha sido el tema elegido por una fundación dominicano-estadounidense para promover la unidad entre las razas, conocer de sus culturas y fomentar el turismo educativo.
2. Libertad
Durante el viaje los esclavos lograron liberarse e intentaron su regreso a África. Al principio lograron su propósito, pero su inexperiencia como navegantes fue aprovechada por sus captores españoles para variar el curso de la nave que fue a parar a las costas de Nueva York. El barco se pasea por aguas caribeñas con un mensaje de hermandad dirigido principalmente a jóvenes universitarios de origen afroamericano.
Compartir inquietudes y cultura
Joaquín Méndez revela que un grupo de siete estudiantes universitarios dominicanos y haitianos compartirán durante dos días en alta mar con la tripulación del “Amistad”, para conocer sus inquietudes y diferencias como habitantes de una misma isla, pero con diferentes culturas.
La experiencia incluirá, además, la filmación de un documental y la visita en Cabo Haitiano de un museo que guarda vestigios de la esclavitud en Haití.
Méndez dice que aunque la visita a este último país estaba programada antes del terremoto del 12 de enero, el arribo a las costas haitianas llevará un mensaje de solidaridad y esperanza hacia su gente.
“El Nuevo Mundo siempre está por redescubrirse; estas tierras son una rica mezcla de identidades”.
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