Aniversario 38 encuentra al PLD inmerso en proceso con ventajas
El PLD arribó a su trigésimo octavo aniversario de fundación el pasado día quince del presente mes y esta conmemoración encuentra a esa organización política inmersa en un proceso electoral con insuperables ventajas para salir triunfante nuevamente en las elecciones presidenciales de mayo próximo. Los 38 años de vigencia pública y la inminente victoria del 2012 me motivan a recordar la misión histórica de la obra cumbre del profesor Juan Bosch: el Partido de la Liberación Dominicana.
Ante la imposibilidad de alcanzar sus propósitos democráticos en beneficio de la nación a través del Partido Revolucionario Dominicano, que él mismo fundara, Juan Bosch decide emprender un nuevo proyecto político en el año 1973, con la principal misión de “completar la obra de nuestro padre fundador, Juan Pablo Duarte, de lograr una patria libre, soberana e independiente, en la cual impere la Justicia social y el respeto a la dignidad humana”. Esta nueva agrupación debía ser una clara negación del ejercicio de la política populista, clientelar e individualista que tradicionalmente ha exhibido el PRD y contrario a eso, estaría integrada por líderes conscientes, valientes y disciplinados, que garantizaran la aplicación de los métodos de trabajos enseñados por su fundador, líder y siempre guía. En su diseño del PLD, el profesor Juan Bosch describe esa organización política con una mística arraigada en la defensa del interés nacional, con un llamado social orientado a “servir al partido para servirle al pueblo”, por lo que siempre debía ser una institución destinada a trabajar por y para todos los dominicanos, aplicando los principios de unificación de criterios, centralismo democrático y trabajo colectivo, pilares sobre los cuales se ha sostenido el PLD, eliminando así toda duda respecto a la conducta y disciplina de sus miembros. Son estas y otras características las que hacen del PLD un partido organizado, de bases fuertes y completamente preparado para continuar dirigiendo los destinos de la República Dominicana e insertarla en el concierto de naciones desarrolladas.
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burguesia insaciable que solo aspira a enriquecerse bajo el manto del poder politico. Sus fuerzas vivas, aquellas que sustentaban el ideal boshista, han susplantado su ideal y conviven de manera
parasitaria de las migajas del poder. El uso del nombre de Juan Bosch solo se usa de manera opor tunista como un mea culpa en un intento infeliz de ocultar toda la podredumbre que corroe las entra
ñas de esa organización política. El P.L.D pasará al safacón de la historia junto a los demás partidos del sistema.
En la construcción de presas y carreteras ha ocurrido un festival de presupuestos sobrevalorados, y que no resistirían una auditoría forense para fijar sus valores reales. Pero ahora, en medio de una intensa y acelerada campaña electoral, se notan más los excesos en muchas obras, ya que los contratistas deben favorecer con sus aportes “voluntarios” al candidato oficial; de otra manera, podrían perder sus contratos, si son dominicanos, pero con los extranjeros, sus embajadas se encargarían de proteger sus inversiones y más a los bancos prestatarios, que tan alegremente han otorgado más de $7 mil millones de dólares para las obras más diversas.