HAMLET HERMANN - La refrescante genialidad de Eduardo Hughes Galeano cuenta algunos casos en que el mal copia al bien y trata de aparentar lo que no es. Cuenta que, en una capilla de Padova, El Giotto había pintado un fresco en que mostraba los tormentos que los diablos, supuestamente, infligían a los pecadores en el infierno. De solo mirarlo aquello provocaba espanto y miedo. Sin embargo, por aquellos tiempos, la misma pintura representaba un muestrario de las herramientas que la Inquisición utilizaba para imponer, a las malas, la fe católica. Parecía aquello que lo que Satanás hacía en el infierno era, apenas, imitar lo que hacían los representantes del Dios católico en la tierra.