Comunicación en Davos es un arte; los medios decepcionados
Participan los principales representantes financieros
Recientemente se celebró la reunión anual del Foro Económico Mundial, más bien reconocido como la reunión de Davos, cuya principal característica es la celebración de una serie de conferencias, paneles, grupos de trabajo dentro de una atmósfera de convivencia y seriedad en la discusión de los temas más relevantes a nivel mundial.
En dicha reunión, la más concurrida del planeta, participan los principales dirigentes políticos, sociales, económicos y financieros a nivel mundial. En cierto sentido, la participación de los principales representantes del mundo financiero se justifica por el hecho de que el Foro permite el reencuentro con presidentes, ministros y empresarios con los cuales se discuten y se logran acuerdos de financiamiento, ya sea para el sector privado como para el público.
Aunque la comunicación en Davos es un arte, los medios de comunicación que cubren dicho eventos se decepcionan por la no consecución de entrevistas, debido a que su presencia no es del todo deseable en vista de que algunas declaraciones podrían deslucir la celebración de dicha reunión. Lo anterior se debe principalmente a que los participantes expresan sus puntos de vistas sin ambigüedades y critican abiertamente a los banqueros y al sistema capitalista per se. Por lo tanto, no desean que sus puntos de vistas radicales salgan a la luz pública.
Del mismo modo, los participantes deben presentar sus comentarios en forma constructiva y sugerir soluciones concretas aunque sólo sean al nivel de ideas.
Dentro de ese contexto, en nuestra opinión se debería rechazar la repeticiones de temas como en el grupo de los veinte y concentrarse más bien en articular un enfoque pragmático, coherente e inclusivo de los problemas que aquejan a todos los países en la actualidad, en lugar de dar énfasis a como van a mejorar sus niveles de ganancias, manteniendo cuentas secretas y opacas prácticas bancarias.
En el Foro de Davos, Bill Clinton presentó el caso de la reconstrucción de Haití y señaló que un país puede reconstruirse rápidamente tomando como ejemplo la reconstrucción en tres años del sector salud en Rwanda. Este Foro no es más que un gran espectáculo, un inmenso “show business” mediático donde resaltan los políticos y hombres de negocios y donde se nota la ausencia de los representantes de los pobres y siempre olvidados.
De ahí que mediante el liderazgo de los países de economías emergentes, surge la contrapropuesta del Foro Social Alternativo, donde los países en vías de desarrollo analizan su problemática y proponen las políticas que eliminen la exclusión social por medio del logro de una sociedad más justa.
En la reunión de este año surgió un nuevo populismo debido a que funcionarios de bancos centrales europeos, aquellos connotados defensores del viejo capitalismo, expresaron su convicción de que el sistema financiero era demasiado importante, para dejarlo depender de libre juego de las fuerzas del mercado.
Lo anterior se debe al hecho de que se considera que el famoso “laissé faire” de Adams Smith y Milton Friedman fracasó con la crisis económica y financiera de 2008 y que el nuevo sistema financiero debe tener mayores regulaciones, mayores intervenciones por parte de los gobiernos y ser manejado con mayor prudencia que lo que tenía el viejo sistema.
En Davos se produjo un cambio importante de pensamiento, dado que dentro de este Foro se ejerció el liderazgo en las décadas pasadas en promover el modelo económico comúnmente llamado Globalización, con funestas consecuencias para los países en vías de desarrollo, como el nuestro. Su objetivo principal fue interconectar al mundo con reducidas barreras tarifarias, mercados sin regulaciones y flujos de capitales y fuerza laboral sin fronteras. A manera de ejemplo, recientemente el Sr. Camilo, actual Director de Aduanas, declaró que el RD-Cafta no ha sido beneficioso para el país. Dichas declaraciones son un ejemplo de cómo nos afectó a nosotros la globalización. Cabe señalar, que ese acuerdo fue promovido por los más renombrados economistas del país y sus negociadores no contaban con los conocimientos y destreza necesarias para un trabajo de tal envergadura, dependiendo de asesoría externa. Si se analiza la visión de la globalización, según expertos en el tema, dicha visión fue más bien una burbuja que ocasionó la crisis financiera del 2008 y las consecuencias pulverizadoras para la economía en el 2009. De ahí, que en la reunión de este año los lemas principales se concentraron en la necesidad de repensar, rediseñar y reconstruir el nuevo sistema económico mundial, mensaje que fue puntualizado en el discurso de apertura pronunciado por el Presidente francés, Nicolas Sarkozy. En su perorata anticapitalista hizo hincapié en que la globalización estaba fuera de control, con demasiado énfasis en el libre comercio y consecuentemente debilitando la democracia.
El Presidente Sarkozy se lamentaba de que los valores humanos habían sido socavados por especuladores inescrupulosos y voraces sin medidas, para quienes lo único que importaba era el presente y sus millonarias ganancias financieras, sin tomar en cuenta las consecuencias en aquellos que pagan impuestos y a costa del sufrimiento de los pueblos. Por otro lado, en esta fase de rediseñar el nuevo sistema habría que aprender de las lecciones dadas por las autoridades financieras y económicas de la República Popular China en lo tocante a la necesidad de lograr una estabilidad con niveles balanceados, por medio del control de la tasa de cambio. El espejo de Europa nos indica que la demanda esperada del factor trabajo en términos globales no puede ser satisfecha con las rigideces que imperan en los mercados europeos.
Como muy bien lo indicara el Presidente Sarkozy, ese es el precio del fracaso de la globalización. Entre los discursos pronunciados en el Foro, el considerado más adecuado en términos de pensamiento, contenido y visión fue el pronunciado en el Congreso de Estados Unidos por el Presidente Barack Obama sobre el Estado de la Unión. Dicho sea de paso, Obama no asistió al evento en Davos.
No obstante, en dicho discurso Obama expresó su cólera contra los excesos de los centros financieros, pero al mismo tiempo enfatizó que el desafío es el empleo y el crecimiento, problemas que atañen a todos los países del planeta y en particular al nuestro.
Sin embargo, cabe señalar que un dirigente político que sólo se preocupa por favorecer a la población de altos ingresos, no podría tener la capacidad para llevar a cabo acciones decisivas sobre los temas del empleo, poder de compra, etc., porque eso implicaría un cambio del modelo hacia una economía social de mercado y al mismo tiempo adoptar las reformas estructurales necesarias e indispensables que permitan una readecuación de las prioridades a favor de una mayor inclusión social.
Por último, los países en vías de desarrollo como el nuestro deben tener conciencia de que el liberalismo económico que impera en Gran Bretaña y los Estados Unidos, liberalismo que fue el propulsor de la crisis financiera del 2008 y sus secuelas económicas en el 2009, crea una gran dependencia en el libre juego de las fuerzas del mercado y, en consecuencia, fomenta la concentración del ingreso en un pequeño porcentaje de la población y la miseria y pobreza en la mayoría, lo que en definitiva exarcerba la exclusión social. En consecuencia, el rediseño del nuevo modelo debe ser alrededor de una economía social de mercado, donde la inclusión social sea su paradigma fundamental.
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Discurso Obama
Uno de los discursos pronunciados en el Foro, considerado el más adecuado en términos de pensamiento, contenido y visión fue el pronunciado en el Congreso por el Presidente de los Estados Unidos sobre el estado de la Unión. Dicho sea de paso, Barack Obama no asistió al evento en Davos. No obstante, en dicho discurso Obama expresó su cólera contra los excesos de los centros financieros, pero al mismo tiempo enfatizó que el desafío es el empleo y el crecimiento, problemas que atañe a todos los países del planeta y en particular al nuestro. Sin embargo, cabe señalar que un dirigente político que sólo se preocupa por favorecer a la población de altos ingresos, no podría tener la capacidad para llevar a cabo acciones decisivas sobre los temas del empleo, poder de compra, etc., porque eso implicaría cambio del modelo hacia una economía social de mercado.
Las claves
1. Cambio
En Davos se produjo un cambio importante de pensamiento.
2. Nuevo populismo
En la reunión se produjo un nuevo populismo.
3. Obama
Aunque no fue a Davos, discurso expresó cólera contra los excesos de los centros financieros
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