El director de Prisiones, Roberto Obando Prestol, negó ayer que recomendara ante la Comisión de Indultos a dos reclusos, uno condenado por narcotráfico y el otro por falsificación.
Dijo que lo que hizo fue remitir al procurador general, Radhamés Jiménez, la lista de reclusos que “de manera directa, a través de terceras personas o de manera verbal en las oficinas de las alcaidías” solicitaron el perdón.
Los internos en cuestión son Inguelbert Luis Frías Martínez y Marvin Joel Soriano Robles, uno condenado a 10 años por su vinculación con un cargamento de drogas traído en avioneta por Barahona y el otro por formar parte de una red que falsificaba visas para viajar a Estados Unidos.
En visita a este diario, el funcionario mostró la comunicación que envió a la Procuraduría General, a la que anexó las cartas de conducta y los historiales médicos de los internos.
“Queremos ratificar que el envío de esta lista no significa en modo alguno una recomendación o un endoso por pate de esta dependencia o en mi nombre propio, a ninguna de las solicitudes de indulto”, dice el texto en el que Obando Prestol señala que desde la creación de la Dirección de Prisiones, los perdones “han estado plagados de vicios e irregularidades”.
El documento también incluye las medidas tomadas para asegurar “la institucionalidad y la transparencia del proceso”. Una es que las solicitudes sean por escrito, para tener un registro cierto y veraz, y la otra que la petición del historial de conducta y médico tengan firma original.
Obando Prestol también envió una circular a los alcaides en la que les notifica que está prohibido recomendar indultos o dar informaciones a ninguna institución, comisión o persona y mostrar o entregar documentos de reos sin autorización de esa dirección.
“Este despacho se mantendrá vigilante en el cumplimiento de estas instrucciones y de comprobarse que algún empleado de Prisiones o alcaide ha realizado recomendación, será sancionado drásticamente de acuerdo con los reglamentos”, consigna.
Ayer, la Comisión de Indultos recordó que ningún funcionario penitenciario, ni siquera el director de Prisiones, tiene calidad para recomendar prisioneros.
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