Entidad reporta que más de 50 guaguas han sido atacadas en distintas rutas del Distrito Nacional
Doris Matos, cansada y ansiosa por llegar a su hogar después de un tedioso día de lavar y planchar por un mísero salario, pasó el gran susto de su vida cuando sintió el inesperado impacto de una piedra que hizo trizas el cristal del autobús que la transportaba. Con su pequeño hijo de tres años en brazos, inocentemente dormido a las 7:40 de la noche, la mujer casi se desmaya. Nerviosa, atinó a quitar los fragmentos de vidrio del rostro de su vástago.
No fue un incidente aislado, aunque la joven Matos pensó que era un enfrentamiento entre grupos rivales que, ocasionalmente, escenifican escaramuzas por el control de rutas. En otros casos, cuando un vehículo no es miembro del sindicato que opera la ruta, los choferes se arman de garrotes, cuchillos, bates y filosos machetes y obligan a los atemorizados pasajeros a desmontarse.
“Imagínese, yo que vengo muerta de cansancio, loca por llegar a mi casa para darle de comer a mi hijo, cenar algo y acostarme, y me encuentro con esta tiradera de piedra a la guagua. Yo pensé, cuando oí el tablazo en la ventanilla, que era un tiro, que le estaban tirando tiros a la guagua. Todos los pasajeros nos pusimos nerviosos. Después, cuando nos dimos cuenta de que no había pasado nada, le dimos gracias a Dios”. La joven madre soltera trabaja en la zona oriental y reside en el barrio El Abanico, de Herrera.
El autobús apedreado es propiedad de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA). El incidente se registró cerca del liceo República de Perú, donde en las últimas semanas se escenifican protestas por parte de estudiantes cuando no hay energía eléctrica. Mas reciente, la semana pasada, el autobus articulado ficha 09-0001 fue atacado. Siete cristales y una “hoja” de la puerta delantera fueron destruidos.
“Hace unos días, a uno de nuestros autobuses le rompieron 11 cristales a pedradas. Esas agresiones son frecuentes en distintas rutas. Eso es vandalismo”, apuntó el ingeniero José Oreste Martínez, gerente de Operaciones de la OMSA.
En total, según Martínez, alrededor de 50 vehículos han sido atacados en distintas rutas del Distrito Nacional y del sector Invivienda, en la parte oriental de Santo Domingo.
Los objetivos son los cristales delanteros y laterales. Siempre aprovechan las horas nocturnas. En las carrocerías quedan evidencias de los impactos. Hay reportes de heridos en estos incidentes. También han sido detenidos algunos sospechosos, que posteriormente son puestos en libertad.
Todas son atacadas por”personas desaprensivas”, como los identifica Oreste Martínez.
Fascinerosos
El gerente de Operaciones indica que ofrecen servicio a millones de personas, embarazadas, niños, ancianos, jóvenes, empleados, amas de casa, obreros. “Todos se benefician de un transporte eficiente, cómodo, a precios módicos. Entonces, ¿cuál es la razón, la justificación, el argumento, para destruir lo que es de todos? Desde cualquier punto de vista que analicemos esta práctica salvaje, la sociedad debe condenar estos métodos cavernarios de sectores que quieren imponerse, intimidando por medio de la violencia”.
Vándalos
¿De quién o quienes se sospecha?, se le pregunta a Oreste Martínez. “Es probable que los autores, o auspiciadores de estos actos de vandalismo provenga de algunos sindicatos de choferes que nos ven como competencia. Suponemos que son personas que hacen eso por encargo, porque nadie es capaz de dedicarse graciosamente, por amor al arte, a romper cristales de vehículos en las noches. Además, nosotros ofrecemos un servicio de transporte eficiente, barato y seguro”. “Esas pedreas ocurren a diario, en horas de la noche. El otro día, en la Kennedy, lanzaron una lluvia de piedras y le fracturaron el cráneo a un pasajero. El hombre sangraba abundantemente. Lo llevamos al hospital de las Fuerzas Armadas, donde recibió atención médica”. Las pedreas y rotura de cristales a autobuses de la OMSA han pasado de color gris a oscuro. Cada vehículo modelo 2009, marca Mercedes Benz, tiene un costo de seis millones de pesos. Cada unidad tiene capacidad para 105 pasajeros. El costo de un cristal delantero es de aproximadamente 50,000 pesos, mientras que los laterales varían entre cuatro y diez mil pesos. ”Las personas que se dedican a la nefasta tarea destruir vehículos propiedad del Estado dominicano, el calificativo que merecen es el de facinerosos”.
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VIVA LA DOMINICANA. LA PATRIA ES DE TODOS!
Mientras que el gobierno se centraliza en otras cosas (no menos importantes), pero la verdad que no estamos siguiendo un rumbo correcto. Educación es la Clave, y un gobierno que no sea tan insensible con el dinero del pueblo. ohh y algo muy importante, salir de estos sindicalistas que no hacen mas que buscar beneficios propios y nada que ver con los intereses del pueblo que representan.