Socióloga Farah Paredes Viera
El país enfrenta una crisis moral y de valores
“... los y las jóvenes necesitan ejemplo a todos los niveles. La política no puede ser de todo se puede, sino todo se debe. Hay valores que no se negocian”.
Farah Paredes, socióloga, conoce la magnitud de la crisis económica que sacude a la sociedad dominicana.
Sin embargo, la joven profesional piensa que, supeditada a esta coyuntura de dificultades, existe un serio problema de valores en la sociedad dominicana y en el modelo económico y político promovido en el seno de los organismos supranacionales. “Hemos llegado a lo que parece ser un momento de quiebre, que traerá grandes retos, pero también valiosas oportunidades para la renovación de los principios”.
Pone el dedo en la sangrante herida: “la corrupción sigue siendo un problema serio, que si bien no es exclusivo de nuestro país, aquí es un problema muy serio”.
¿Ejemplos recientes?
Las denuncias de corrupción en la secretaría de Obras Públicas, y de su titular, Víctor Rúa; el caso de la Oficina Técnica del Transporte Terrestre y vicios de construcción y sobrevaluación en distintas obras del gobierno.
“Yo creo que al Estado le ha faltado carácter en los casos de corrupción denunciados. Creo que falta un poco de disciplina interna. El caso es que tenemos liderazgos políticos, pero no tenemos referentes morales. Eso es muy serio en una sociedad, donde los y las jóvenes necesitan ejemplo a todos los niveles. La política no puede ser de todo se puede, sino, todo se debe. Hay valores que no se negocian”.
¿Cuál es, en el fondo, el problema de tanta tolerancia de la sociedad dominicana hacia la corrupción administrativa? Farah Paredes cree tener la respuesta: los dominicanos tenemos una pasmosa tolerancia a los actos de corrupción.
En otras palabras, los medios de comunicación denuncian actos de corrupción y las autoridades no actúan, “pero tampoco la población se moviliza para protestar contra la corrupción. Es necesario que los ciudadanos y las ciudadanas nos apoderemos y reclamemos el uso correcto de los recursos que nos pertenecen”.
¿La respuesta?
Han surgido movimientos de jóvenes de clase media y de ciudadanos que han levantado su voz para protestar de una forma muy original, como lanzar zapatos contra las fotografías de funcionarios. Farah cita dos de ellos: “Toy Jarto” y “Ya está Bueno”.
“Estos movimientos están surgiendo, reaccionando un poco ante los abusos de poder de instituciones que deben ser referentes de pulcritud en el manejo de la cosa pública. Eso, indiscutiblemente genera impotencia y ese sentimiento va a convertir en una demanda de los ciudadanos, para que realmente el gobierno se vea obligado a responder por los actos de sus funcionarios”, señala.
De lo que sí está segura es que si las autoridades no le dan respuesta a esos reclamos, las protestas pueden continuar con el apoyo de los partidos de oposición que encuentran en ellas un caldo de cultivo para sus aspiraciones de poder. La joven Paredes teme que esa situación afecte la gobernabilidad del país.
“Yo creo que sí, que hay descontento. Se han vivido situaciones que son verdaderamente reprochables para algunas instituciones del Estado. No es posible que haya personas movilizándose en reclamo de agua potable, por una carretera, por un camino vecinal. Las protestas se generan por una carencia de los servicios básicos. En las zonas rurales, por ejemplo, se vive una situación de carestía al acceso de los servicios públicos”.
Paredes afirma que es necesario que las autoridades inviertan más y mejor en la educación, la salud; tener una política de protección al medio ambiente y los recursos naturales, especialmente las fuentes acuíferas, los manglares, bosques, playas, arrecifes y áreas protegidas.
Renovación de liderazgo
Farah Paredes no comparte el criterio de que hay que disolver, destruir el Estado, para resolver los problemas que afectan a la sociedad dominicana. La socióloga se inclina por una renovación de ideas, por un cambio del liderazgo político, por una reforma profunda en el contexto político.
La joven entiende que el proceso de cambio del liderazgo político conlleva, necesariamente, la participación de líderes jóvenes que tengan una visión distinta para superar los problemas que arrastran las naciones, incluida la República Dominicana.
Si bien los partidos mayoritarios han atravesado algunos mejor que otros la renovación de sus liderazgos tradicionales, aún hace falta un aire nuevo en el ámbito de las ideas y de la manera de hacer política, que puede que nos lleve a trascender los remanentes nocivos del autoritarismo en nuestro país.
“Yo creo que los partidos tradicionales están agotados, es decir, sumamente agobiados. Todos están ávidos de una renovación. En realidad, hay una línea muy vaga que separa ideológicamente a uno y otro partido político dominicano. La mayoría son partidos conservadores”.
Alude a la necesidad de renovación de los partidos de oposición. Sin embargo, la socióloga Paredes opina que en el PLD “hay muchísimo potencial de liderazgo. Hay hombres y mujeres muy valiosas en esa organización. También en el PRD hay liderazgos importantes, jóvenes que han ido emergiendo desde la muerte del extinto líder, doctor José Francisco Peña Gómez”.
Sociedad dividida
“Esta es una sociedad dividida. Hay gente con mucho dinero, con mucho poder, con poder para darse más poder y otro grupo de ciudadanos, que son la gran mayoría, que carecen de oportunidades para tener buena educación, salud de calidad, buena alimentación, en fin, una mejor calidad de vida. Es decir, tenemos un país con muchas desigualdades sociales, esta es una de las características vergonzosas de nuestra región latinoamericana”.
Reconoce que el salario mínimo que devenga la mayoría de los empleados públicos y privados no alcanza para vivir dignamente. Muchas precariedades económicas acumuladas durante años en miles de hogares dominicanos conducen a un camino: la demanda de reivindicaciones sociales por vía de la protesta y la movilización social.
“Cierto, estamos viendo muchas demandas de diferentes grupos sociales que están reclamando poder acceder a cosas que han visto recortadas por la disminución de la calidad de vida en la República Dominicana”.
Farah entiende que urge un reajuste salarial en el sector público y sobre todo en el privado. Es un tema que, según dijo, no debe posponerse. “Creo que habrá nuevas manifestaciones en demanda de mejoría salarial. Es necesario reorientar el gasto social”.
El país soñado
“Sueño con un país donde mis conciudadanos tengan oportunidades, un país donde a la gente se le devuelva la esperanza, especialmente a los que han sido menos favorecidos, a la gente que tenga familia, que quiere progresar. El recurso más importante de nuestro país es su gente. Aquí hay gente trabajadora, que sólo necesita oportunidades y mejor orientación para hacer cosas increíbles.
Yo quiero un país donde trabaje y produzca para él y que su Estado redistribuya y me devuelva lo que yo le doy en impuestos con el esfuerzo de mi trabajo. Quiero servicios de calidad.
Quiero un país donde todo el mundo tenga el poder de elegir lo que quiera, lo que entienda que es mejor para sí mismo. Creo en la libertad del individuo, y esa libertad nos obliga a ser más tolerantes como individuos y como colectividad.
Me gustaría tener un país más tolerante, más receptivo a la diversidad (aunque con valores claros que nos distingan como nación), donde nadie tenga que acudir a la violencia para hacer que su visión del mundo sea la que predomine; quiero un país con menos feminicidios, donde las mujeres podamos vivir, trabajar, criar y hacer nuestra vida en paz. Es un derecho que nos hemos ganado las mujeres de la República Dominicana”.
La protagonista
Farah Paredes Viera
Socióloga
Currículum
Cursó estudios de sociología en la Universidad Autónoma de Santo Domingo y ciencias políticas en un diplomado conjunto del Instituto de Ciencias Políticas de París (Sciences Po) y la Funglode, entidad de la cual es miembro y en cuya dirección de investigaciones trabaja.
Su trabajo
La joven desarrolla iniciativas de promoción y difusión de las ciencias sociales y la investigación social en el país. Escribe de manera independiente para el Grupo Editorial Santillana en sus libros de textos de ciencias sociales para 4to de bachillerato.
Trabajó en la Dirección de Información, Análisis y Programación Estratégica (DIAPE), que tiene su sede en la Presidencia de la República.
En la actualidad coordina varias iniciativas con la UNESCO dentro del sector de ciencias sociales y en el marco de varias actividades vinculadas al Programa Gestión de las Transformaciones Sociales (MOST) y la Funglode en la República Dominicana.
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1-)El mal ejemplo: "malas acciones sin castigo", lo que ha dado origen a la frase " dame lo mio y haz lo que quieras"...
2-) Que lo que el otro hace es malo mientras no me toque a mi hacerlo, o sea que si alguien se roba 100 millones es malo, pero cuando a mi me toque hacerlo es lo mejor.
3-) Ver como alguien por tener una mejor posición social o jerarquica puede coger y los otros no; por ejemplo: "si un jefe grande coge lo suyo y al empleado de menor rango se lo está llevando el diablo no va a `pasar por pendejo, o sea va a buscarsela".
4-) Si estás en una institución donde hay corrupción y tú no estás de acuerdo con eso, los demás te verán como una amenaza pa' su mafia...
5-) La doble moral: Gentes que en público quieren aparentar ser serios y en lo privado son degenerados.
6-) La corrupción, tráfico de influencias, soborno, el "dame lo mio y descuida"...
Es hora de que pasemos de la teoría a la práctica, llegó el momento de que crucemos la línea de Pizarro y avancemos hacia la realización del SUEÑO DOMINICANO.
Adelante, que sin lugar a dudas, SI PODEMOS...
Luis González
República Dominicana
Jueves 16 de abril de 2009
12:55pm
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