Las estaciones gasolineras afiliadas a Anadegas dejarán de vender combustibles desde las seis de esta mañana, en protesta por el cierre de varias que vendían GLP.
La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolina (Anadegas) informó que a partir de hoy a las seis de la mañana las estaciones de combustibles afiliadas a esa entidad estarán cerradas, en protesta por la decisión del Cuerpo Especializado de Control de Combustibles (CECOM) de cerrar cuatro de esos establecimientos por vender gas licuado de petróleo.
Anadegas informó que la decisión fue tomada ayer por su consejo directivo, que también convocó para hoy a las 2 de la tarde una asamblea nacional para determinar el plan de acciones que esa asociación llevará a cabo frente a la medida.
La información fue ofrecida, en visita que hicieron al periódico Hoy, por Arnulfo Rivas secretario, de Anadegas; Cristina Alonso vicesecretaria; Efigenia, socia fundadora, y Luis Virgilio Reyes, delegado provincial de la región Norte.
Según informaron, Anadegas hizo ayer desde horas de la mañana esfuerzos por comunicarse con el secretario de Industria y Comercio, pero la comunicación no fue posible.
Dijeron que los socios de Anadegas están facultados por ley para también comercializar gas licuado de petróleo, siempre que cumplan con los requerimientos técnicos.
Explicaron que la Ley 407-72 establece que en las estaciones de servicios se podrá vender gasolina, gasoil, diesel oil, lubricantes y otros productos similares derivados del petróleo.
Consideraron que el cierre de las estaciones es ilegal, porque se ha hecho sin la previa autorización de un juez, como está estipulado.
Según dijeron los directivos de Anadegas, la secretaría de Industria y Comercio había prometido una ley, en la que se establecerían las normas técnicas para que una estación de combustibles pueda vender tanto gasolina y gasoil como gas licuado de petróleo.
En varias ocasiones, la entidad hizo llamados al Gobierno para que acceda a sus peticiones para poder distribuir el gas licuado de petróleo.
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Anadegas se une a los camioneros para promover la agitación sindical y chantajear con medidas de presión, que en el caso de los detallistas de gasolina se proyectan como apresuradas y responsables.
Quien esto escribe no está en condiciones de reconocer si asiste la razón a los miembros de Anadegas en sus reclamos de vender "gas licuado", aunque ellos son una asociación de "detallitas de gasolina".
Cuestionable es el método irracional con el cual sectores organizados de la sociedad dominicana quieren hacer prevalecer derechos que debieran ser en correspondencia con el derecho de otros.
Es como si estas organizaciones fuesen representación gremial de la competencia degradante que corroe nuestra sociedad, hace cada vez más infuncional la democracia y atenta contra la convivencia civilizada.