Roma. EFE. La inmigración ilegal se ha convertido en delito en Italia, después de que el Senado diera hoy el sí final al proyecto de ley sobre seguridad que incluye, además, el establecimiento de rondas ciudadanas y amplia el período de retención de los indocumentados.
Con la aprobación del Senado, por 157 votos a favor, 124 en contra y 3 abstenciones, el texto pasa a convertirse en ley e introduce nuevas medidas en materia de inmigración ilegal, criminalidad y seguridad ciudadana. En ese primer ámbito, el texto tipifica la inmigración clandestina, que no conllevará penas de cárcel, pero los inmigrantes podrán ser multados con cantidades que oscilarán entre 5,000 y 10,000 euros.
La norma establece además para los funcionaros públicos la obligación de denunciar a los inmigrantes ilegales que se encuentren en Italia; tan sólo los médicos que atiendan a estos inmigrantes y los directores de centros educativos quedarán exentos de esta obligación. Se amplía hasta seis meses el tiempo de retención de los indocumentados, que hasta ahora era de sesenta días, y se fija la necesidad de estar en posesión de documentos en regla para poder acceder a las oficinas públicas. Este punto generó más polémica cuando el proyecto de ley fue aprobado en la Cámara de los Diputados, ya que la oposición advirtió del riesgo de que algunas madres no pudieran inscribir en el censo a sus hijos, al carecer de documentos.
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